miércoles, 11 de enero de 2012

Entrevista de Yoga Journal a Paul Grilley sobre la práctica de Yin Yoga


Yoga Journal: ¿Cuál fue su primera experiencia con Yin Yoga?
Paul Grilley: En 1981 vi al experto en artes marciales Paulie Zink dar una entrevista televisiva en la que constantemente atribuia su flexibilidad y agilidad a su entrenamiento en yoga. Yo quería saber lo que este hombre estaba haciendo, así que lo llamé por teléfono y comencé a asistir a una de sus clases. Tenía un enfoque taoísta del yoga (yin y yang). La parte yin eran posturas en el suelo, dirigidas a la cadera, las piernas y la columna lumbar. La mayoría de las posturas fueron sentados, permaneciendo largo tiempo, 10 o 15 minutos. Luego nos pusimos de pie y llevamos a cabo una práctica de una hora de yoga más activo (estilo yang) con posturas como el guerrero, los movimientos marciales, patadas y giros.

La mayoría de las personas estaban allí por el entrenamiento en artes marciales, pero yo estaba interesado en la parte de yoga. Había estado enseñando yoga durante siete años en ese tiempo, y me encontré con que su enfoque taoísta era muy dinámico y diferente. Me preguntaba si había algo en su enfoque que podría incorporar a mis clases.

YJ: ¿Qué le impresionó más de Yin Yoga?
PG: Me impresionó el hecho de que Paulie Zink nunca sentía molestias después de la práctica. Le he preguntado, "¿No le molesta, no siente molestias, por ejemplo en las piernas después de tanta práctica de yoga en un día?" Y él siempre decía que no.  En la práctica de Yin Yoga, siempre y cuando no haga algo mal (que no es probable) no se sienten molestias una vez finalizada la práctica. Esta es una característica única, y me sorprendió porque todo el mundo que hace otras prácticas de yoga (yang o activas) sentía molestias al día siguiente. Era como una insignia de honor. No importa qué tan fuerte o flexible uno sea, uno siente en el cuerpo ciertas molestias.

YJ: ¿Cuánto tiempo estuvo con Zink antes de comenzar la enseñanza de Yin Yoga?
PG: Alrededor de un año. Lo fui asimilando por algunos meses, y luego empecé solo. No hay nada místico en Yin Yoga. Zink enseña las mismas posturas que todo el mundo hace. Hay aproximadamente una docena de posturas que se enfocan especialmente en las caderas y la espalda baja. Después de unos meses, había visto todo el repertorio. No hay ningún secreto en la profundización de la práctica. Si usted puede permanecer en una postura 5 minutos, con el tiempo va a permanecer más hasta llegar a 15 minutos, por ejemplo.  Si usted puede permanecer por 15 minutos, puede hacer luego tres series. Es muy sencillo.

YJ: No lo llamaban Yin Yoga al principio, verdad?

PG: No, al igual que Paulie Zink , lo llamé Yoga Taoísta. El término "Yin Yoga" en realidad procedía de Sarah Powers, que hizo la introducción de lo que yin representa en sus clases en todo el país (EEUU). Ella le decía a sus alumnos que, si estaban interesados en conocer más de esto o de algunos de los fundamentos teóricos de la práctica de Yin Yoga, debian ponerse en contacto con Paul Grilley. Así que yo recibo correos electrónicos de personas que estaban tomando clases con ella, que querían saber más sobre Yin Yoga. Tenía sentido utilizar el mismo lenguaje.

YJ: ¿La gente ve Yin Yoga como otras formas híbridas del yoga?
PG: Sigo teniendo ese tipo de reacción. Se trata de un problema de percepción, pero yo no estoy tratando de hacer que un yogui sea Yin. Ni siquiera sé lo que eso es. Sólo voy a enseñar una manera de hacer algo de yoga que es posible que desee incorporar en su práctica. Es normal que la gente piensa "Oh, Dios, aquí viene otro tipo que toma el yoga y está tratando de hacer una franquicia con eso" Quizás en 10 años va a ser irrelevante, pero ahora se llama Yin Yoga, como una forma de hacerle saber a la gente que va mi clase, que la práctica va a ser algo diferente.


Mateo Solan
Yoga Journal

lunes, 9 de enero de 2012

El yoga tiene principio, pero no final

Yoga es exploración. Las posturas no son estáticas, sino un diálogo constante con tu cuerpo que cambia todos los días. Yoga no es un medio para lograr un resultado como flexibilidad o salud sino un recorrido de por vida para profundizar la ¨inteligencia¨ de nuestro cuerpo –parafraseando al Maestro Iyengar-.

Si hubieran aprendido yoga miles de años atrás, hubiera sido a fuerza de prueba y error, obteniendo conocimiento de sutiles alineamientos del cuerpo, permaneciendo horas en una postura. El yoga se aprende quedándonos un largo tiempo en cada postura. No hay otro camino. Aún cuando como practicantes modernos tenemos el lujo de profesores que explican la alineación correcta para evitarnos tener que descubrirla por nuestra cuenta. El beneficio del yoga se obtiene practicando todos los días, consistentemente, a lo largo de los años. Toma tu práctica como un momento de renovación y exploración, no un momento para progresar hacia la flexibilidad. El progreso viene en pequeñas dosis y grandes mesetas. Practica diariamente sin prestar demasiada atención a cuánto progreso estás haciendo.

En cada asana, nuestra meta es trabajar hacia un poquito de esfuerzo sin demasiado esfuerzo. Esto llega en parte a través del alineamiento correcto permitiendo que nuestro cuerpo se soporte mejor y más a sí mismo sobre su estructura esquelética más que a través del esfuerzo muscular. Y también mediante una memoria somática obtenida por repetición. Es bueno preguntarse siempre dónde estoy sosteniendo un asana con esfuerzo muscular que puedo evitar y aun así sostener la postura intacta. Eliminen el esfuerzo físico innecesario. No estén estáticos en un asana. Sientan donde están y hagan algo. Constantemente sientan donde están sus límites y traten de empujarlos suavemente un poquito. En cada postura, sigan buscando un lugar de mejor y menor esfuerzo.

Todos los cuerpos son diferentes. Algunos siempre serán menos flexibles que otros. La menor flexibilidad no impide que una persona se transforme en un practicante avanzado. Las flexibilidades más importantes son la mental y la emocional. Físicamente, la pregunta es, puedo realizar las acciones necesarias y alineamientos que me permitan respirar en el asana y realizarla gradualmente con menor esfuerzo? El yoga es no-competitivo. No hay razón para competir con otros, y no tiene ningún sentido competir con uno mismo. Cada día serás diferente en tu práctica con respecto a muchos factores como flexibilidad, concentración, conciencia y niveles de energía. Si empezaste yoga hace un año atrás y te encuentras virtualmente en la misma situación de cuando empezaste en determinado asana, pero si te sientes más cómodo hoy en esa postura que cuando comenzaste, entonces has progresado. Todos tienen limitaciones, aún cuando a nuestros ojos parecerieran estar haciendo posturas perfectas. Tu práctica personal debe enfocarse en acortar tu lista de limitaciones, independientemente de las listas ajenas. Recuerda que en yoga, un centímetro es una distancia muy larga. A veces toma años moverse un centímetro. Todos vivimos en una pequeña cajita que se llama ¨cuerpo¨. Cuan contraídos están nuestros cuádriceps o gemelos es solo un lado de la cajita. Tu práctica te permite empujar un poquito todos los lados de la cajita para poder vivir más libre, con un sentimiento de mayor tranquilidad que nos da vivir en una cajita más grande todos los días. Los asanas están diseñados para brindar un efecto físico y mental y el efecto no depende de cuánto podes doblarte en Pascimottanansa o de si poder tocarte la punta de los pies en Uttananasana. Cuando practicas yoga, en algún lugar del camino te vas a tocar los pies, pero eso es solamente un punto arbitrario en toda una vida de haber podido empujar un poquito el borde de la cajita, y no se considera realmente una meta a lograr o algo significativo. El aspecto importante de la práctica del yoga es recibir los beneficios de los asanas en pequeñas dosis cotidianas a lo largo de los años.

El mero contorsionismo no es yoga si se realiza sin extender la inteligencia hacia cada parte y superficie del cuerpo, o si carece de un aspecto espiritual. Lo que hace al yoga no es tanto ¨qué¨ hacemos sino ¨cómo¨ lo hacemos y cuál es el efecto resultante.

Nunca corras hacia la profundidad de la postura de inmediato. Muévete despacio y gradualmente hacia tu postura más profunda. A medida que te mueves en el asana, siente el primer punto de tensión o límite al que has llegado. Detente ahí, y relájate en ese límite. Clarifica tu postura y espera a las sensaciones de estiramiento, dolor, o tensión hasta que de alguna manera se hayan aliviado. Entonces podrás moverte nuevamente hasta encontrar otro límite. Detente una vez más, respira. Repite el proceso una y otra vez hasta llegar al último límite de ese día en esa postura, una vez que las sensaciones de tensión ya no desaparezcan luego de una espera razonable.

Una vez que has realizado todos los ajustes y acciones que sabes en un asana, entonces la práctica de ese asana COMIENZA. Debes permanecer en la postura por un período de tiempo antes de salir, permitiéndole a ese límite que se ablande. Resiste la tentación de salir de la postura cuando hayas terminado de realizar los ajustes. Sostiene la postura y esperen a esa indicación interna que te indica el momento de salir de la postura. No existe una postura final o limite último. Siempre aparecerán nuevos límites.

Permanece en cada asana tanto como te sientas integrado, sólido, hasta sublime. Y sólo entonces muévete hacia otra postura cuando esa cualidad desaparezca. Esto no quiere decir que abandones temprano porque el asana es difícil o incómoda, sino que no permanezcas innecesariamente un largo tiempo en la postura en la cual ya has perdido la atención somática o que ya no pueden extender su inteligencia a cada parte del cuerpo de una manera clara y pareja.

Geeta Iyengar

viernes, 23 de diciembre de 2011

Yin Yoga... la práctica de la aceptación

La práctica de Yin Yoga es, en última instancia, una práctica de la rendición, la aceptación y el dejar ir...
Renunciar... renunciar a ver el mundo, las cosas y los seres en él a partir de una percepción dual en lugar de reconocer la unidad de todo... 
Yin yoga promueve el autodescubrimiento de la gran ilusión en la que los seres humanos están unidos y cómo empezar a liberarse de esa condición limitada ...

Es con esta calidad de mentalidad y de corazón que el Yin-Yogi se acerca a la colchoneta, aceptando todo, la actitud de no aferrarse a nada, ya que mantener un asana durante un tiempo más largo, tres a cinco minutos a menudo, hace que nos encontremos con molestias, Yin-Yoga nos prepara para permanecer en la postura trabajando sobre las sensaciones intensas o no deseadas que surgen, aprendemos a cultivar una respuesta ecuánime hacia el momento presente.Cada vez que empezamos a sentir el estrés o la tensión en nuestro sistema, tratamos de desviar nuestra atención a la conciencia de la respiración y el centro del corazón, cultivando la relajación y la entrega, la combinación de meditación y asanas.

Para Patanjali, Ishvara Pranidhana (entrega) es un método potente para la disolución de las agitaciones infinitas de la mente, y también es el paso donde la atención describe la práctica.Despejar el camino y permitirnos a nosotros mismos armonizar y trabajar la aceptación de lo que ES, en lugar de utilizar nuestra energía para competir contra lo que es inevitable. Cuando nos desprendemos de nuestra necesidad deliberada de reaccionar a la incomodidad, aprendemos a permanecer en el presente, en el momento, lo que permite que la transformación tenga lugar, o al menos la posibilidad de un enfoque diferente o una actitud.Como Aitken Roshi, maestro zen moderno dijo: "La renuncia no es deshacerse de las cosas de este mundo, es aceptar que pasarán." (Aitken Roshi)La renuncia tiene la tristeza y la alegría en ella: la tristeza, porque te das cuenta de la inutilidad de sus viejas costumbres, y la alegría por la visión más amplia que comienza a desarrollarse cuando somos capaces de desprenderse de ellas. Esto no es una alegría común. Es una alegría que da a luz a una nueva y profunda fuerza, una confianza, una fuente de inspiración permanente que proviene de la constatación de que no estamos condenados a nuestros  hábitos, que de hecho podemos surgir de ellos, que se puede cambiar y crecer más y más con libertad. (Sogyal Rimpoché)
Fuente: Sebastian Pucelle, Fan of Yin  

martes, 25 de octubre de 2011

La práctica de Yin Yoga en la primavera

El elemento de madera está asociado con el hígado (y la vesícula biliar) y se conecta a la estación de la primavera. En la antigua China (y muchos otros lugares en el planeta) la gente observó que los cambios del entorno durante la temporada y tomó nota de cómo los animales, las plantas y la tierra se han adaptado en consecuencia a vivir más en armonía con los ciclos de la naturaleza. El cuerpo humano fue visto como un reflejo en miniatura del cosmos. Todo un universo trabajando dentro de nosotros. Nosotros también tenemos que pasar por las estaciones. A veces tenemos una cantidad exuberante de energía, como en el verano y, a veces tenemos que descansar y recargar, como en el invierno.

La madera se asocia con la primavera, ya que es un momento de crecimiento, expansión y dinamismo. Como la semilla que ha estado latente en la tierra durante el invierno conservando las reservas, en primavera, siente el empuje hacia afuera con la intención de traer nueva vida a nuestro planeta. El elemento de madera es renovación, despertar y renacimiento

El espíritu del hígado nos ayuda a organizar y coordinar nuestras ideas y visiones en acciones y cambio. El hígado es el encargado de la fluidez del Qi (energía vital) (física / emocional) y la emoción asociada es la ira. Cuando no podemos expresar nuestra ira y frustración, ellas se estancan y somos incapaces de seguir adelante. Esta incapacidad para expresarse correctamente a sí mismo puede manifestarse como firmeza o agresividad excesiva, dolores de cabeza/migrañas, problemas menstruales y o ginecológicos, síndrome premenstrual, la incapacidad para adaptarse al cambio, la depresión.

La virtud de la madera es el perdón y la benevolencia, que es lo opuesto a la ira no expresada. La madera nos permite estar bien arraigados en el pasado, de pie en el presente, teniendo la visión y la previsión de avanzar hacia el futuro.

Aprovechar la energía de la primavera nos anima a estar en contacto con nuestra creatividad, imaginación, sueños. Podemos mirar los árboles para aprender de ellos una lección sobre permanecer erguidos, de pie, bien arraigados, dando paso a los vientos de la vida desde un lugar flexible y ágil, manteniendo la mirada hacia arriba y hacia adelante,  para que no perder de vista nuestro propósito real en la vida. Los vientos de la vida pueden cambiar de forma inesperada y la flexibilidad puede ser una fuerza importante cuando sea necesario.

En la práctica de Yin Yoga de la primavera nos conectamos con la curiosidad y la alegría. Date permiso para experimentar con nuevas posturas (asanas) y enfoques diferentes de la práctica. Trata de practicar con nueva música, con los ojos cerrados, el canto, la luz de una vela, intentar una nueva postura, hacer más torsiones (excelentes para el hígado) e incorporar más posturas de equilibrio que reflejan la fuerza y la gracia del elemento Madera. Trata de pasar más tiempo al aire libre y observar los árboles en tu vecindario. Mira cómo se mueven y se mecen con el viento.


Cathy Keenan

http://www.yinyoga.com

domingo, 23 de octubre de 2011

Yin Yoga, un puente hacia la serenidad del Ahora...

La mayor parte de nuestra vida está dirigida por la energía de hacer, conocida como "yang" en la tradición taoísta. Para equilibrarla debemos cultivar su contraria, la energía "yin", la energía de «permitir».

La práctica de Yin Yoga nos ayuda a equilibrar estas fuerzas y a aceptar cada momento tal como es. Yin Yoga al invitarnos a mantener las posturas en el tiempo nos permite llegar profundamente a nuestro cuerpo interior, descubriendo nuestro «limite de comodidad», un proceso que puede liberar importantes traumas y aportarnos verdadera quietud, a la vez que nos ayuda a «ser el espacio» (al permitir, aceptar y abrirnos a todo aquello que surja). «Al aprender a mover -y sostener- intencionadamente nuestro cuerpo podemos empezar a equilibrar nuestros mundos interior y exterior»

La práctica de Yin yoga es un puente extraordinario hacia la belleza y la serenidad del Ahora.


Kim Eng
Profesora de Yin Yoga

domingo, 16 de octubre de 2011

Las fascias y la energía Chi

Yin yoga es una  práctica de yoga basada en principios del taoísmo que se enfoca en los tejidos conectivos, ligamentos, articulaciones y el líquido sinovial y los canales de energía o meridianos que –según la filosofía taoista- recorren estos tejidos. 

Vamos a profundizar en la relación de las fascias (tejidos conectivos) y el flujo de la energía Chi (China), conocida como Ki (Japón) y Prana (India)

 

Las fascias y la energía Chi

Las fascias son tejidos que actúan como capas protectoras de todos los órganos mantienen unidos la piel los músculos, huesos, órganos y sistemas y ofrece un escudo de protección y lubricación. Los libros de medicina enumeran más de 100 tipos diferentes de fascias.

Las fascias son estructuras de energía chi ó ki a las que es posible cargar con grandes cantidades de energía para fortalecerlas y conservarlas húmedas y flexibles. Cuando no tienen demasiada energía, se endurecen y  se vuelvan frágiles.

Las fascias  son como finos  conductos de energía  que circulan por el cuerpo y los canales y meridianos de energía de los órganos pasan por las fascias. Cuando la persona pierde su energía o no circula  bien, el cuerpo se endurece y los movimientos pueden resultar dolorosos y poco armónicos.

Las fascias sanas son sinónimo de flexibilidad, de unidad estructural, es decir dispondremos de un cuerpo sano y vigoroso. La fascias sanas son como láminas tirantes de material delgado y resistente que ofrece  un escudo protector flexible.

Mejorar nuestra energía equivale a mejorar nuestro sistema fascial.

Las fascias son uno de los más importantes conductos físicos por donde la energía, el alma y el espíritu se mueven y habitan.

Cuando la persona pierde su energía o ésta no circula  bien (como en el caso de una cicatriz), el cuerpo se endurece y los movimientos pueden resultar dolorosos y poco armónicos. Sabemos que en la mayoría de los casos de cicatrización el tejido dañado no recupera su suavidad ni calidad original.

Las fascias se caracterizan por su continuidad de una zona a otra, recubriendo completamente todos y cada uno de nuestros elementos corporales y llegando incluso a todas las células del organismo en un sistema complejo pero unificado y unitario.

Mejorar nuestra energía equivale a mejorar nuestro sistema fascial, especialmente si tenemos en cuenta que las fascias son los distribuidores y almacenadores de la energía de nuestro cuerpo.

Las fascias sanas son como láminas tirantes de un material delgado y resistente que ofrece un escudo protector flexible. Fascias sanas son sinónimo de flexibilidad, de unidad estructural y de que disponemos de un cuerpo sano y vigoroso. Son ellas las responsables en gran medida de nuestro estado de salud y es ahora cuando nos estamos dando cuenta de la importancia de este tejido.

Podemos decir que las fascias son resistentes a los traumatismos y realizan un papel de protección, pero sin embargo son sensibles a las energías de baja vibración o energías negativas. Este tejido se da cuenta de muchas cosas que nosotros no nos damos cuenta, de muchas energías que son o no son buenas para nuestro organismo.

Una carga constante en el cuerpo hace que éste modifique su configuración para acomodar dicha carga y como consecuencia puede dejar rasgos permanentes en el cuerpo. Las experiencias traumáticas pueden provocar el acortamiento de un músculo y de sus fascias. Bajo tensión los músculos se contraen, pero si esta tensión persiste, el acortamiento se puede hacer permanente ya que la fascia empieza a unirse al músculo y a entremezclarse con éste en patrones de acortamiento. Esto hace que el músculo se endurezca causando al conjunto del cuerpo que se acople en una postura desviada o asimétrica.

Si las influencias externas dejan rasgos permanentes en la estructura del cuerpo, entonces deducimos que al realizar el proceso inverso devolveremos al organismo su estructura corporal correcta.

Veamos qué puede suceder tras un trauma físico o psíquico.

Un traumatismo físico puede ser una lesión o golpe tras un accidente de motociclismo o de cualquier otro deporte y un trauma psíquico puede ser el ocasionado por un miedo intenso o por el enorme sufrimiento por la pérdida de un ser querido.

Como consecuencia de un trauma lo normal es que la onda expansiva del tejido fascial adopte una dirección determinada para protegernos y aliviar el dolor y que luego vuelva a su posición inicial. No obstante, ocasionalmente en el proceso de retroceso las fibras no se alinean bien y se atascan. Debido a que las fascias están repartidas por todo el cuerpo de forma continua y a que los músculos se complementan y equilibran unos con otros, dicho traumatismo tensará y acortará el músculo en la zona local, pero de igual manera se producirá una tensión compensatoria en otra parte del cuerpo.

Al cabo de años o meses el sujeto puede tener problemas de pérdida de olfato, de oído, dolor de hombro, molestias en el cuello, en la cabeza, problemas respiratorios, fallo de memoria, etc. que difícilmente podremos asociar con algo que nos sucedió hace 3 ó 4 años.

Por supuesto el proceso de deterioro provocado por un traumatismo es reversible en la mayoría de los casos. El cuerpo se puede manipular y dirigir a una posición mejorada, ya que el cuerpo es maleable. Incluso los huesos están continuamente regenerándose y cambiando su estructura.

Muchos problemas de origen psíquico, por no decir todos los problemas emocionales, mentales y sentimentales que a lo largo de la vida sufrimos, derivan en auténticos traumas que afectan a nuestras fascias.

Por ejemplo, situaciones emocionales traumáticas con los padres, con los hijos, con la pareja o cualquier otra relación, repercuten en la tensión de las fascias de todo nuestro organismo.

Es muy posible que una discusión, una pena o tristeza, un enfado, una depresión, una duda o incertidumbre, un no decir lo que uno quiere decir, o cualquier emoción negativa, pueda producirnos tensión en el tejido fascial y dolor en alguna parte del cuerpo.

Nuestras emociones entristecen nuestro cuerpo, alma y espíritu, y como el tejido fascial interconecta estos tres pilares del Ser, es de vital importancia el cuidado y relajación de este tejido tan especializado.

Es importante que seamos conscientes de que si nos vamos llenando de pequeñas capas de energía negativa o traumática sin aprender a liberarlas, al cabo del tiempo éstas se pueden convertir en una distorsión psicológica y finalmente materializarse en una lesión física. Sin embargo es muy posible que hasta que esto suceda continuemos viviendo sin apenas darnos cuenta, sin demasiadas molestias palpables. Quizá seamos un poco más infelices o tengamos cierta dosis de ansiedad hasta que estos estados “soportables” deriven en serios problemas, como por ejemplo en una esquizofrenia o un cáncer.

Hasta la fecha aún no se han efectuado estudios que relacionen la causa con el efecto, o lo que es lo mismo, lo psíquico-emocional con lo físico. Aunque sabido es por la comunidad científica que casi un 80% de las enfermedades actuales son de tipo psicosomático


Fuente: http://energiacraneosacral.com




domingo, 9 de octubre de 2011

La práctica terapéutica de Yin Yoga


Aunque la mayoría de los practicantes occidentales están familiarizados con las formas dinámicas del yoga (estilo yang)  el equilibrio natural de estas formas activas es la práctica de la tranquilidad ó Yin Yoga. Yin yoga es una práctica terapéutica pasiva,que se dirige principalmente a los tejidos conectivos del cuerpo. A medida que nuestro cuerpo envejece, poco a poco comienza a perder la movilidad funcional y la flexibilidad, dejando a las articulaciones, fascia y ligamentos rígidos y susceptibles a las lesiones. En Yin Yoga, uno mismo guía al cuerpo dentro de los propios límites, allí donde el estiramiento puede resultar desafiante (pero no doloroso) es un encuentro con la quietud, con la ayuda de elementos, se mantienen las posturas durante varios minutos para permitir este proceso.

Yin Yoga es accesible a todos y beneficioso para todas las capas del ser: el cuerpo físico, el sistema de energía sutil y las capas densas de la mente. A pesar de que Yin Yoga tiene raíces antiguas en la cultura china e india, es una práctica moderna que ha evolucionado junto con sus profesores para incorporar la medicina tradicional china, la teoría de los chakras, y la meditación de atención plena como herramientas para la auto-indagación. El elemento esotérico de la práctica establece que Yin Yoga alivia los bloqueos energéticos mediante la estimulación de los meridianos y nadis, que se encuentran dentro del tejido conectivo.

En medio de la prisa de la vida moderna, Yin Yoga crea un espacio de reflexión donde nos podemos centrar en el procesamiento de las emociones. "La clave de Yin Yoga es que crea esta integración entre la mente, el cuerpo y la respiración", dice Tracey Soghrati. "Como es natural, enseña a la gente a controlar su mente y para administrar su sistema nervioso, creando un lugar seguro en sus colchonetas de yoga."

La práctica de Yin Yoga es un arte de curación que se ha utilizado para tratar a pacientes con dolor crónico, insomnio, esclerosis múltiple, y la osteoartritis. La facilitación del sistema nervioso parasimpático calma el cuerpo, el alivio de trastornos psicosomáticos como ansiedad y el SII. Al darnos conocimiento, la meditación consciente crea la integración y la auto compasión-, lo que permite a los pacientes hacer frente a un diagnóstico. Como un modelo de medicina alternativa, Soghrati espera que la investigación realizada con este estilo de yoga, así como su aplicación lógica como un tratamiento terapéutico en hospitales y clínicas.

Cuando somos capaces de mantener la concentración durante las intensas sensaciones de una clase de Yin Yoga, creamos los patrones que nos preparan para reaccionar de la misma manera en situaciones fuera del salón de práctica. La sensación de entrar en equilibrio a través de Yin Yoga, naturalmente, nos proporciona un sentido transformador de la paz que es profundamente personal. "Usted puede ir a la clase con la sensación de rigidez, nublada su mente, cansado el cuerpo y salir sintiéndose cómodo en su propia piel, más resistente y profundamente diferente", dice Soghrati. "Una vez que los estudiantes han tenido esa experiencia, esa es la razón para volver a practicar".


Anna Cipollone
Enseña vinyasa y Yin Yoga en Toronto
www.annacipollone.tumblr.com

domingo, 2 de octubre de 2011

Videos de Yin Yoga

Los invito a ver los videos de Yin Yoga del Prof. Bernie Clark (Canadá) en You Tube (en inglés)

Introducción a Yin Yoga (una maravillosa forma de práctica)
Yin Yoga Asanas (explicación de cada asana, beneficios, meridianos estimulados)
Meditación y Relajación


Yin Yoga Insights Bernie Clark

Namasté




Fuente: Videos y fotografía. Copyright 2011 Yinyoga.com

sábado, 24 de septiembre de 2011

¿Qué es Yin Yoga?


Yin yoga es una práctica que integra la visión taoísta china y el Hatha yoga.
El concepto taoísta de yin y yang, fuerzas opuestas aunque complementarias, pueden caracterizar cualquier fenómeno. Se puede describir lo yin como lo estable, inmóvil, femenino, pasivo, frío y descendente; y lo yang se representa como el cambio, lo móvil, masculino, activo, caliente y ascendente. Dentro del cuerpo, los tejidos conectivos relativamente rígidos (tendones, ligamentos, fascia) son yin, mientras que los músculos flexibles y móviles y la sangre son yang.

La práctica de Yin yoga se caracteriza por posturas pasivas (sin actividad muscular) que se mantienen durante varios minutos (desde 2 hasta 10 minutos para practicantes avanzados). Eso permite estirar de forma suave los tejidos conectivos que se encuentran alrededor de las articulaciones grandes.

Imagen de dejahtoris: http://www.flickr.com/photos/dejahthoris/779941286/

lunes, 5 de septiembre de 2011

Yin Yoga: Permanencia, profundidad y quietud


Nuestro cuerpo es muy valioso. Es nuestro vehículo para despertar. Trátalo con cuidado.-Buda-


Después de practicar Yin Yoga por tres años, me di cuenta que había crecido media  pulgada llegando al final de los cincuenta. He estado haciendo yoga desde hace décadas, así que ¿cómo Yin Yoga puede hacerme crecer?

En Yin Yoga, posturas en piso como la rana, el cisne y la mariposa se llevan a cabo de 1 a 10 minutos. El efecto de la gravedad, con el tiempo, estira y comprime los tejidos más densos, dejando salir las toxinas, asimilando los nutrientes, estirando las articulaciones, los huesos y la fascia (tejido conectivo), especialmente en la espina dorsal, lumbar, las caderas y los muslos. La relajación de los músculos permite que las articulaciones se estiren llegando a su rango completo de movimiento.

El resultado es una mayor facilidad de movimiento con menos esfuerzo. Nos sentimos más relajados y más ligeros cuando se liberan las adherencias que solidifican la fascia, muchas veces debido a la edad, las lesiones y el estilo de vida. Y uno puede, incluso, verse más alto debido a la alineación y como los tejidos más densos responden al estiramiento. Nos sentimos más cómodos en el centro, debido a que la fascia que sujetan el cuerpo en conjunto y los ligamentos que unen los huesos están hidratados.


Yin y Yang Yoga

La experiencia de la unidad es el objetivo general de yoga, aunque cada forma de práctica del yoga tiene su propósito, sus métodos y resultados. El cuerpo responde a la presión física de forma predecible. La tensión adecuada y el descanso logra una efecto de adaptación y restauración, que estimula la vitalidad de los tejidos. El gran descubrimiento del yoga taoísta es dividir a la práctica de asanas en dos tipos: el Yin y el Yang, según la naturaleza del tejido que se trate.

Yang Yoga (las formas más activas del Yoga) fortalece los tejidos yang: los músculos, que son suaves, superficiales y elásticos. Los músculos responden al movimiento, la repetición y el ritmo por el alargamiento, la contracción  y el calor. Las posturas Yang utilizan los músculos para abrazar el centro, desde la piel al hueso. En la postura del triángulo, por ejemplo, se fortalecen los músculos mediante la participación del cuerpo superior e inferior, se ajusta la pelvis para estabilizar el núcleo, y se contraen los músculos del suelo pélvico para proteger las articulaciones de la espalda baja.

En Yin Yoga, relajamos los músculos con el fin de hacer hincapié en las articulaciones, restaurando de este modo, mejorando y conservando el rango de movimiento en las articulaciones. Yin Yoga complementa las formas más Yang del Yoga, rehabilitando y fortalecimiendo os tejidos yin (huesos, ligamentos y fascia: el más profundo, más denso de los tejidos conectivos)

La Fascia: el sistema de soporte del cuerpo

Nueva evidencia muestra que la fascia es el tejido de la vida. La fascia es una red cristalina viviente a través del cual los meridianos o nadis, tejen las señales bioeléctricas de la fuerza vital, prana, o chi. La fascia es el sistema de soporte estructural-energético de nuestro cuerpo. La Fascia une y protege a todos los otros tejidos del cuerpo y ofrece un medio de conductividad. Las posturas de

Yin Yoga mejoran esta matriz de  materia y energía (el sistema de meridianos y órganos) dirigiendo la atención a los aspectos psico-espirituales, emocionales, energéticos y físicos.Cada célula muscular está envuelta en la fascia, cada tejido muscular, cada articulación está rodeada por la fascia. Durante la noche, el cuerpo, literalmente, se encoge sobre sí mismo, a través de la contracción de la fascia. Es por eso que se siente tan bien a bostezar y estirarse en la mañana. (Otra forma de obtener el beneficio de la reestructuración del tejido yin es recibir una sesión de masaje shiatsu o tailandés.

Yin Yoga para todos

Las posturas de Yin Yoga representan lo permanente, profundo y la quietud. El ambiente de una clase de Yin Yoga es sin prisa, un camino hacia lo interno y relajado, con un enfoque hacia la auto-exploración y el descubrimiento. Los estudiantes son animados a experimentar con las posturas, ya que la variación del esqueleto (la proporción y la orientación de los huesos) es diferente para cada persona. La alineación es todo y no es igual para todo el mundo. La comprensión de cómo las diferencias anatómicas afectan la movilidad articular ayuda a los estudiantes a apreciar su propia gama única de movimiento.

Yin Yoga está creciendo en popularidad, porque todo el mundo puede hacerlo. Muchos estudiantes aprenden a dejar de lado las injustas comparaciones con los modelos de haciendo posturas de manera acrobática que aparecen en las tapas de las revistas de yoga. Aprenden a abandonar la idea de cómo la postura debería verse(en un super-ágil o en una mítica imagen) y despiertan a una relación viva de la postura a partir de la respiración.

Aprender las posturas de Yin Yoga nos ayuda a mejorar el rango de movimiento, sino que también permite a los practicantes un camino hacia la libertad y la elección en todas las esferas de la vida.


Ken Nelson
© Kripalu Center for Yoga & Health
www.sacredhealingarts.net
www.powerfulworkshops.com

miércoles, 6 de julio de 2011

Aprender del dolor, habitar los espacios doloridos


En la práctica de Yin Yoga nos conectamos con el cuerpo, aceptando y transitando espacios de sensaciones, zonas dolorosas, tanto a nivel físico como emocional.

Comparto con ustedes un texto de Frida Kaplan, hablando justamente de no escapar de esas zonas de dolor, relacionarnos con el dolor, sentir y aprender...

Namasté




"Es posible aprender desde el dolor, usarlo como parte del aprendizaje. La propuesta es habitar el espacio dolorido y ocuparlo con la atención para disminuir o aflojar la tensión. Modificar el comportamiento que nos lleva a retener y reemplazarlo por el de soltar el dolor.

Esta actividad se inicia con una decisión de cambiar la conducta de retener por la de soltar. Cada disciplina tiene su abordaje propio hacia los dolores físicos o emocionales. 

El Diccionario Espasa Calpe define al dolor (del latín,dolor) como una sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior, los cuales pueden ser fulgurante,lancinante, sordo, latente, nefrítico, pungitivo, reflejo, urente, de tripas, etc.También están los que producen un sentimiento de pena y congoja que se padece en el ánimo.

Cada disciplina tiene su abordaje propio hacia los dolores físicos o emocionales.
Lo específico de la Eutonía es el contacto. El mismo diccionario define al contacto como la acción y efecto de tocarse dos o más cosas.

Desde la Eutonía sostenemos que el contacto es un fenómeno que existe normalmente en estado inconsciente y que se refuerza dirigiendo la atención hacia la zona a contactar.

Nuestra cultura nos alienta a copiar, a seguir una moda, a vivir con la mirada externa muy despierta buscando la aprobación del otro... Nos provee de mucha información pero no nos enseña a relacionarnos con el dolor, por el contrario ante la mínima presencia dolorosa todo nuestro ser (cuerpo y mente) se tensa, se cierra, junto con la sensación dolorosa surgen pensamientos paralizantes, inhibitorios, angustiantes, sentimos que el dolor se adueñó de nosotros, nuestra calidad de vida se modifica, el “no puedo”, “no podré nunca más” se instalan... Sin embargo, es posible aprender desde el dolor, usarlo como parte del aprendizaje. 

La Eutonía es una disciplina corporal que facilita el autoconocimiento.
Cada clase es una investigación sobre determinada zona del cuerpo y el dolor es una guia para hacer esta tarea de contacto. 

La propuesta es habitar el espacio dolorido, ocuparlo con la atención. La dimensión del espacio interno ocupado por el dolor puede modificarse porque las tensiones instaladas en ese lugar se distienden. La Eutonía propone aprender a dirigir la atención para disminuir o liberar la tensión. Modificar el comportamiento que nos lleva a retener y reemplazarlo por el de soltar el dolor. Esta actividad se inicia con una decisión de cambiar la conducta de retener por la de soltar. También ser concientes de modificar lo gestual, intentar cambiar el gesto de dolor , por una actividad, un movimiento, un sutil cambio interno que permita hacerse cargo de lo que se siente y utilizar los recursos aprendidos para mitigar esa molestia."

Frida Kaplan

jueves, 16 de junio de 2011

La práctica de Yin Yoga

 
Una de las principales características de Yin Yoga 
(y el elemento clave de esta práctica) es 
relajarse en la postura ... 
relajar, soltar, dejar ir, 
vivir en la experiencia del presente ... 
fluyendo... rindiéndose a la postura ... 
a la experimentación ... 
encontrando reposo en la conciencia.

viernes, 3 de junio de 2011

Taller de Yin Yoga y Meditación



El taller se dividirá en dos partes. En la primera parte, la práctica de Yin Yoga. En la segunda parte del taller vamos a explorar prácticas de meditación. Atención en la Respiración y Meditación.


Viernes 17de junio
Primera parte: 18.30 a 19.45 hs. Yin Yoga
Segunda parte: 20 a 21 hs. Meditación


Es necesario inscribirse previamente para reservar un lugar.
Cupos limitados. Grupos reducidos.


Consultas e inscripción:
antarvaniyoga@gmail.com

lunes, 30 de mayo de 2011

Yin Yoga: un yoga suave pero profundo

Yin Yoga - Jose de Groot
En yin yoga se mantienen las posturas durante períodos superiores a los 3-5 minutos y se intenta utilizar la posición del cuerpo, el propio peso y la gravedad para lograr el estiramiento sin necesidad de tensar los músculos. También es habitual utilizar mantas y cojines para hacer las posturas más cómodas.

Este tipo de trabajo en el que los músculos se mantienen relajados y las posturas se alargan tanto, nos permite trabajar los tejidos duros del cuerpo. La práctica del yin yoga va más allá del nivel muscular, puesto que además de los músculos estira, renueva y revitaliza nuestros tendones, ligamentos, fascias y articulaciones.

Acostumbrado a mi práctica de ashtanga yoga como estaba, hacer yin yoga era como entrar en otra dimensión: suponía cambiar el dinamismo por la estaticidad y entrar en un ritmo infinitamente más lento. Pero una vez uno se deja entrar en esta práctica, descubre su profundidad y ve cómo su propio cuerpo se relaja y llega a niveles de apertura nunca antes alcanzados.

El yin yoga revitaliza y abre el cuerpo físico, pero además trabaja también con gran profundidad a nivel emocional y psicológico. Cuando uno está cinco minutos en una postura de estiramiento profundo, no solo trabaja su cuerpo, su mente y sus emociones también se mueven y le dan trabajo… En este sentido, compararía el yin yoga con el zazen (meditación zen), puesto que también nos lleva a las profundidades de uno mismo a través de la quietud del cuerpo.

Es importante subrayar que el yin yoga trabaja sobre la base de la medicina tradicional china (MTC) y que las prácticas combinan diferentes posturas para trabajar los meridianos correspondientes a los órganos y vísceras de la MTC. Por esta razón, considero que es una práctica que puede enriquecer a quienes practicamos el shiatsu, puesto que nos ofrece nuevas herramientas para trabajar con la energía de los meridianos.

Iñaki Calvo
Extracto articulo Yin Yoga, un yoga suave pero profundo

http://shiatsu-barcelona.com

martes, 3 de mayo de 2011

¿Qué es Yin Yoga?

Yin Yoga es una síntesis de los principios taoístas  y el yoga, acentúa la diferencia entre los tejidos finos Yin y Yang del cuerpo. Los músculos y la sangre son Yang, los tejidos finos conectivos y las articulaciones son Yin. Los tejidos finos de Yin y Yang no responden al entrenamiento de la misma forma y la práctica de yoga de un estudiante llega a ser más eficaz cuando se entiende la diferencia.

La mayoría de las formas de yoga practicadas hoy son Yang, acentúan el movimiento y la contracción muscular. Por Yin se entiende una práctica que apunta al tejido fino conectivo, en particular en Yin Yoga se hace hincapié en las caderas, la pelvis y la espina dorsal más baja.

En las posturas de Yin Yoga se permanece largo tiempo, de tres a cinco, a diez minutos cada vez. Siempre de manera progresiva. Este tipo de práctica complementa los estilos más musculares del yoga y es una gran ayuda, no sólo en el aspecto físico, sino a un nivel mucho más profundo, energético, emocional y espiritual.

domingo, 3 de abril de 2011

Los cinco elementos: Tierra


Cuando estaba embarazada me sentí por primera vez desde que podía recordar como la tierra, fuerte y femenina en última instancia Caminé con un propósito y me movía desde mi centro. Cuando nos movemos desde nuestro centro estamos habitando el elemento Tierra.
 
El elemento tierra se relaciona con el Bazo / Páncreas (y Estómago). Estos son los órganos que digieren los alimentos y distribuir los nutrientes adecuadamente. Ellos nos dan el sustento para llevar a cabo lo que hacemos en el mundo. Psicológicamente, nos permiten digerir y asimilar nuestras experiencias y convertirlas en ideas útiles y creaciones.
 
La temporada asociada a estos órganos es el final del verano y / o el tiempo de transición entre las estaciones del año (el equinoccio y el solsticio). Este es un momento en que la tierra vuelve a su centro y se prepara para su transformación. Internamente esta temporada nos remite a nuestro centro para madurar nuestra Qi (energía vital), para alimentar y nutrirnos a nosotros mismos como una madre hace con su hijo. El espíritu del elemento Tierra nos dota de la capacidad de estar detrás de nuestras palabras y sueños con el propósito y la intención, para derramar sobre nosotros claridad de pensamiento e integridad.
 
La emoción relacionada con el Bazo es la simpatía, nuestra capacidad de conectar y cuidar a los demás.  Como todo en la vida podemos expandirnos y dar más de lo que aceptamos recibir, dejando de lado nuestras propias necesidades. Cuando nuestro elemento Tierra está fuera de balance podemos encontrar que nos preocupamos acerca de muchas cosas constantemente. Esta perturbación de la energía reduce nuestra Qi que puede afectar negativamente a nuestra capacidad de digerir y transformar nuestros pensamientos y las ideas en acciones que son expresiones de nuestra alma. Las personas con un débil sentido de centro tienen dificultades en el establecimiento de intenciones claras y en lugar de vivir la vida que realmente quieren, se atascan dando vueltas y vueltas en círculos. Trastornos digestivos, trastornos de la alimentación, pensamiento obsesivo, preocuparse en extremo por los demás descuidándose uno mismo son algunos ejemplos de los signos y síntomas de un centro débil.
 
La curación debe comenzar por fortalecer y volver a conectar con nuestro propio centro y escuchar nuestra voz interior. Conjugar nuestras palabras y acciones en armonía, equilibrando nuestros compromisos sin ir  más allá de nuestros límites. La meditación, el yoga, el Tai Chi ... nos ayudan a “salir” de nuestra mente y “entrar” en nuestro cuerpo.  Podemos comenzar a fortalecer nuestro sistema digestivo por el consumo de alimentos integrales que ayudan a nutrir y reponer nuestro sistema. Podemos hacer de la comida una práctica sagrada, mostrando gratitud por lo que vamos a consumir. Encuentrar un lugar tranquilo en la naturaleza para conectarnos de nuevo con  la energía de la tierra. Necesitamos este tiempo para escuchar a nuestros corazones, porque es difícil llegar a alguna parte en la vida si nuestro sentir, nuestro corazón y nuestros pies se mueven en direcciones opuestas. Vivir la vida de la manera que uno intenta, expresarse con claridad y conectarnos con nuestro elemento tierra, son formas de celebrar el hecho de ser una persona centrada.
 
En nuestra  práctica de Yin Yoga en esta estación del final del verano, nos centramos a través de la respiración. Llevamos nuestra atención a la zona del abdomen y sentimos lo que está sucediendo dentro nuestro.  Podemos practicar  yoga al aire libre sobre la hierba para conectarnos con el Qi  de la Tierra. Podemos masajear nuestros pies todos los días durante una semana para llevar la energía de la cabeza hacia abajo, hacia la planta de los pies que nos apoyan todos los días. Dejamos afuera las ideas que no nos nutren y amamos el cuerpo en el que estamos. Cuidamos nuestro jardín, nuestro espacio vital, viviendo de forma espontánea y con gratitud. Sintiéndonos como en casa en nuestros cuerpos, cuidando de nosotros mismos, vamos a influir en la forma en que cuidamos de nuestra madre tierra.

sábado, 5 de marzo de 2011

Para la reflexión

En Yin Yoga nos adentramos en la experiencia del yoga, el estado de entrega, de renuncia, abandono . Cuanto más dejas ir, cuanto más profundo te conectas, de manera suave, logras sentir el fluir del propio río de la vida en tu interior.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Yin Yoga: la fascia como sustrato de los meridianos

Este es un artículo publicado por Mauricio Quintana en su blog, en el que  resume el Segundo Congreso Internacional de Investigación sobre la Fascia. La fascia es un tipo de tejido conectivo considerado hoy como el sustrato de los meridianos.  

Meditaciones sobre la Fascia y la Acupuntura

Recientemente tuvimos la oportunidad de asistir al Segundo Congreso Internacional de Investigación sobre la Fascia, celebrado en VrijeUniversiteit, en Amsterdam, Países Bajos. Fue una experiencia maravillosa, donde por segunda vez se reunieron investigadores, medicos y practicantes de salud alternativa para discutir la ciencia e implicaciones de los principales avances en el área del tejido conectivo.

¿Porqué es ésto importante? Básicamente, conforme progresa el conocimiento en este campo, nos acercamos a la conclusión de que el relegado tejido conectivo del cuerpo (al cual se le considera tradicionalmente como la “funda” o “envoltura” de las cosas importantes en el cuerpo) es en realidad una parte vital de todas las funciones de nuestro organismo. Los planos fasciales que organizan nuestro cuerpo y la matriz que sirve de terreno base para nuestras células son en realidad un meta-sistema que transmite información, sustancias, e impulsos, y brinda coherencia a todo el organismo.

Las personas que practicamos Medicina Tradicional China reconocemos en esta descripción, sin problemas, un concepto mucho más antiguo y abstruso: aquél de los jingmai, los meridianos o canales sobre los cuales yacen los puntos de acupuntura, y a través de los cuales se transmiten el qi y la sangre a través de nuestro cuerpo. De acuerdo con dos de los ponentes en la conferencia, Steven y Donna Finando, aquí está la clave para comprender “el sistema mediador de la acupuntura”.

¿Controversial? Por supuesto. Durante ya bastante tiempo, los practicantes de acupuntura en Occidente hemos bailado en la línea entre “ciencia” y un enfoque más o menos “místico” con respecto al concepto de qi, el cual carece que traducción o equivalentes claros en nuestra comprensión del cuerpo. Hemos por tanto aprendido a entender  qi como un material sutil o “energía vital”, la cual se encuentra más allá de nuestra capacidad de descubrir o explicar y, por extensión, que los jingmai son un sistema igualmente sutil e indescriptible por el cual dicha energía circula.

Mi fascinación personal con la investigación sobre la fascia y sus implicaciones me han llevado a discutir estas ideas con mis colegas, y las reacciones van desde el rechazo cauteloso hasta la burla y descalificación abiertas. Acupunturistas jóvenes y viejos parecen renuentes a aceptar que pudiese existir algún aspecto físico, tangible y mecánico para explicar el trabajo que hacen o sus efectos.

Me parece, sin embargo, que estamos demasiado apegados a explicaciones oscuras desarrolladas por falta de un mejor entendimiento. Si de hecho los jingmai son un intento de describir lo que Tom Myers llama “Trenes Anatómicos”, entonces como practicantes de acupuntura debemos explorar esta posibilidad, y buscar abiertamente terreno común con aquéllos que miran la fascia desde una perspectiva científica, así como los que trabajan con ella en forma terapéutica, a saber masajistas y terapeutas corporales, integradores estructurales, etc.

Por el momento, la investigación sobre la fascia está centrada en las capas superficiales y musculares; personalmente opino que, conforme éste campo se desarrolle, abarcará las capas más profundas del sistema y demostrará que existen conexiones funcionales entre la acción sobre la fascia superficial y la condición de los órganos internos del cuerpo. Los así llamados terapeutas del movimiento lo saben, y varias formas de masaje (como el tuina de China (masaje integral chino) y el shiatsu de Japón) hacen uso de tales conexiones, sin importar que carezcan de explicación científica por el momento.

En la práctica de la acupuntura, estamos limitados solamente por nuestras ideas preconcebidas con respecto a lo que podemos o no hacer a través de nuestra terapia. Digo ésto porque, en mi camino con esta medicina, he visto recuperaciones francamente milagrosas, éxitos improbables, y la cura de lo incurable. Mi maestro suele decir que entre más podamos hacernos conscientes con respecto a la condición que estamos tratando, seremos más efectivos. Al aprender más sobre la conexión entre nuestro trabajo y la fascia, nuestros tratamientos serán más profundos y completos, lo cual es la esencia del “Sanador Superior” que admiran los textos chinos más antiguos.

Mauricio Quintana
2009/11/14

¿Qué es la fascia?

La fascia es la envoltura de tejido conectivo que realiza un número importante de funciones, incluyendo la envoltura y el aislamiento de uno o más músculos.  La fascia es una parte muy importante del cuerpo,  tiene tres capas, comenzando con el tejido subcutáneo, la capa subserosa y la profunda.

Gil Hedley es anatomista, experto en el estudio de la fascia y el tejido conectivo. En este video nos nos muestra a través de la disección de un cuerpo humano la capa del tejido conectivo. Explica por qué sentimos rigidez por la mañana y lo que sucede cuando no se estiran los tejidos.  

La práctica de Yin Yoga beneficia especialmente el tejido conectivo en nuestro cuerpo. 
Actualmente a partir de investigaciones científicas se ha comenzado a considerar a la fascia como el sustrato de los meridianos. Estas investigaciones ofrecen un marco científico a los fenómenos hasta ahora inexplicables de sanación, a través de disciplinas que trabajan con el cuerpo energético (Yoga, Acupuntura, Digitopuntura, diferentes formas de masaje, y otras)



 Mark Laham.com

domingo, 27 de febrero de 2011

¿Qué es el Prana?

Dice una leyenda que un día las diversas facultades del ser humano se reunieron para discutir cuál era la más importante. La mente, el habla, el oído y la vista proclamaron su supremacía a voz en grito. Para resolver la disputa, cada una de ellas decidió abandonar el cuerpo para ver qué ausencia era más lamentada. El primero en irse fue el habla, y a pesar de haberse quedado mudo, el cuerpo se desenvolvía bastante bien. Después se marchó la vista, y el cuerpo, a pesar de estar ciego, se las arreglaba. Más tarde se fue el oído, pero el cuerpo sordo seguía viviendo. Luego se marchó la mente y, aunque inconsciente, el corazón seguía latiendo y el cuerpo seguía vivo. Hasta este momento, el prana, la fuerza vital, había permanecido en segundo plano, en silencio. Cuando el prana se levantó para marcharse, el flujo de la respiración cesó y el resto de facultades empezaron a temblar y a ahogarse. La mente, el habla, el oído y la vista se arrodillaron ante el prana rogándole que no se fuera y proclamando a los cuatro vientos que él era verdaderamente supremo.

Por medio de la meditación profunda, los sabios de la India antigua percibieron que el cuerpo físico es la expresión más externa de un campo de energía sutil. Concentrando intensamente su atención en su interior observaron que el campo estaba compuesto por una intrincada red de canales y vórtices por los que fluía una energía luminosa. Denominaron a esta energía prana y trazaron detalladamente su flujo a través de un sistema de canales y centros que denominaron el cuerpo sutil. 

Los sabios observaron que cuando el prana fluye libremente, la persona disfruta de una salud y claridad mental radiantes. Sin embargo, cuando el fluir del prana se obstaculiza por tensiones físicas, emocionales o mentales, la salud se pone en peligro y la conciencia se amortigua. Durante la meditación, los sabios se percataron de que el prana impulsaba sus cuerpos a moverse y respirar de forma que las tensiones se liberaban y se restauraba el fluir libre del prana. 

El sistema de posturas, los ejercicios de respiración y las técnicas de meditación que conocemos como Yoga tuvo su origen en el estudio sistemático del prana que llevaron a cabo estos sabios durante miles de años. El término que tradicionalmente se emplea para referirse a sus descubrimientos es Prana Vidya, que significa conocimiento de la energía vital.
¿Qué es el Prana?
La palabra del sánscrito prana significa energía primaria, aunque se suele traducir como energía vital, fuerza vital o sencillamente respiración. Aunque está íntimamente relacionado con el flujo de la respiración, el prana no es aire ni oxígeno. 

El prana es la energía fuente de las facultades biológicas, emocionales y mentales. De la misma manera que la electricidad puede emplearse para generar calor, luz y sonido, el prana te capacita para ver, oír, sentir y pensar. 

La combinación de la respiración consciente y las posturas de yoga está diseñada para cargar el sistema de energía vital y favorecer que fluya sin trabas por el cuerpo y la mente. Para los antiguos yoguis, la salud era este flujo libre de la energía vital a través del cuerpo.


Richard Faulds
Extracto de "Yoga Kripalu, Guía de Práctica Integral"

Siete Arquetipos en la práctica de Asanas

"Creemos que hay siete posturas arquetípicas que son la base de la práctica de asanas.  Los primeros cinco arquetipos se aplican a las ...